Târgu Mures es una ciudad en el corazón de Transilvania. De carácter tranquilo y acogedor, es un destino perfecto para relajarse unos días. Aquí no hay aglomeraciones, solo paz con la que recargar tus pilas. Para que en tus largos paseos no falte de nada, disfrutarás de impresionantes edificios culturales e históricos, además de los correspondientes monumentos y estatuas por toda la ciudad.
Las primeras referencias documentales de esta ciudad tienen fecha de 1332. Por su ubicación geográfica, Târgu Mureș siempre estuvo en un enclave favorable para su desarrollo, y ya en el siglo XVI se había convertido en un auténtico epicentro comercial y artesanal. Incluso durante el periodo de ocupación de los Habsburgo (hacia finales del siglo XVII) se impulsó, entre otras cosas, la construcción de muchas iglesias barrocas, casas nobles, cuarteles en la fortaleza y otra clase de edificios.
El paso del tiempo marcó el período de implementación de la economía capitalista, sinónimo de la modernización de la ciudad y del desarrollo de varias industrias: alimentaria, construcción y procesamiento de madera, entre otras. En cambio, el período de entre-guerras viró a otro tipo de actividades más revolucionarias y democráticas. No dejó de ser un presagio de lo que le esperaba: cantidad de altibajos en su historia que terminaron desembocando en un centro cultural y económico de Rumanía que no se puede pasar por alto.
Târgu Mureș se encuentra en la parte centro-norte del país, erigida en la principal ciudad del condado de Mureș. Conquistando ambos lados del río Mureș, ocupa un lugar preferente en la confluencia de la llanura de Transilvania, el valle de Mureș y el valle de Niraj. Limita al norte con Bistrița Năsăud; por el este con Harghita, mientras que al sur quedan Sibiu y Brașov, y al oeste Alba y Cluj.
Joya del Art Nouveau rumano, fue construido entre 1911 y 1913 por los arquitectos húngaros Komor Marcell y Jakab Dezső. Su fachada de mosaicos y su tejado de cerámica de Zsolnay ya anticipan lo que te espera dentro.
No te pierdas la Sala de los Espejos, con doce vidrieras que narran baladas populares de los Székely: es uno de los interiores más espectaculares de toda Transilvania. El edificio acoge hoy la Filarmónica del Estado, el Museo de Arte y varias salas de exposiciones.

Levantada entre 1602 y 1653 sobre una antigua iglesia franciscana, conserva siete bastiones, cada uno vinculado históricamente a un gremio de la ciudad: sastres, carniceros, toneleros…
En su interior encontrarás la Iglesia Reformada del siglo XV y el Edificio de la Manutantei. Tras su restauración, el recinto se ha convertido en un espacio agradable para pasear, con terrazas y conciertos al aire libre en verano.

Fundada por el conde Teleki Sámuel y abierta al público en 1802, fue la primera biblioteca pública de Rumanía. Sus estanterías originales de madera guardan más de 200.000 volúmenes.
Entre sus tesoros hay incunables, primeras ediciones de Newton y Descartes, y una copia de la Declaración de Independencia de Estados Unidos. Un lugar imprescindible para los amantes de los libros.

El corazón de la ciudad y una de las plazas más largas de Rumanía. Aquí se concentra el conjunto arquitectónico más rico de Târgu Mureș: palacios modernistas, cafés con terraza y edificios de finales del siglo XIX.
Es el punto de partida natural para cualquier paseo por el centro histórico.

El «Aeropuerto Internacional de Transilvania» está ubicado en Târgu Mureș y en sus pistas despegan y aterrizan vuelos de la nacional Tarom, además de WizzAir. Entre ambas conectan con Budapest, Bucarest, Dortmund, Roma, Londres, etc.
¿Quieres viajar en tren? Desde la Gran Estación (Gara Mare) de trenes puedes viajar sin problemas a Bucarest o Cluj Napoca… y a la mayoría de las ciudades del país a través de las líneas Intercity.
La opción del autobús o minibús es sensiblemente más rápida. Aquí encontrarás toda la información necesaria para viajar en este medio: autobuses y estaciones, salidas-llegadas, destinos, etc.
Y si deseas llegar en coche desde Bucarest, esta es la ruta que te proponemos:
Aquí te dejamos una relación de las diferentes vías de acceso:

Târgu Mureș no es una ciudad de macrofestivales, y precisamente ahí está su encanto: aquí los eventos se viven en el centro histórico, entre palacios modernistas y murallas medievales, con un ambiente relajado y en su mayoría gratuito.
La gran fiesta de la ciudad y el evento más importante del año. Durante varios días de verano, el centro se transforma en un enorme escenario al aire libre: la Cetatea Medievală, la Plaza Victoriei y la Plaza del Teatro acogen conciertos de artistas rumanos y húngaros, reflejando el carácter bilingüe de la ciudad. Hay también ferias de artesanía, gastronomía y actividades para los más pequeños. La entrada a los conciertos es libre.
Se celebra en primavera, en pleno centro. Su objetivo es impulsar la educación no formal: investigadores y voluntarios organizan talleres y actividades abiertas al público, en un marco lleno de instalaciones luminosas y elementos decorativos que transforman las calles al caer la noche.
En el patio de la Fortaleza Medieval se instala periódicamente una feria de antigüedades, artesanía y objetos vintage. Un buen plan para pasear, curiosear entre puestos y llevarte algo auténtico de Transilvania.
Durante todo el año, la Filarmónica del Estado ofrece temporada de conciertos sinfónicos en la Sala Grande del Palacio de la Cultura. Escuchar música clásica bajo las vidrieras Art Nouveau es una de esas experiencias que no se olvidan.
En los meses cálidos abre este complejo de piscinas y zonas verdes a las afueras de la ciudad, que además acoge conciertos y eventos al aire libre. Ideal si viajas en familia.
¿A qué estás esperando? Ven y disfruta de la música, los paisajes y las historias de un país que combina mágicamente modernidad y tradición.